La celulitis o “lipodistrofia ginecoide” es una alteración en la hipodermis, la capa más gruesa de la piel, donde se encuentran la mayor parte de las células. Cuando los adipocitos, encargados de almacenar grasa para amortiguar los impactos externos y mantener la temperatura corporal, no pueden eliminar sus residuos y la grasa no se equilibra en armonía las células aumentan su tamaño y empujan a la piel, creando así las protuberancias.

La llamada piel de naranja se produce por la disminución de la microcirculación venosa y linfática. Esa reducción hace que las células adiposas crezcan en tamaño porque no pueden eliminar sus residuos o productos de desechos a la circulación, por lo cual se genera una fibrosis que encierra a las células grasas, a los vasos venosos y linfáticos originando macro nódulos, dando lugar a la apariencia externa de la celulitis.

¿Dónde aparece la celulitis?

Las zonas más frecuentes son glúteos y piernas pero también se puede localizar en el vientre y los brazos. 

La gran mayoría de las mujeres durante su pubertad o embarazo tienden a generar celulitis. Las causas principales son alteraciones hormonales , mala circulación y el ritmo de vida sedentario y mala alimentación con excesos en glúcidos . Aunque se asocia con sobrepeso en muchas personas delgadas también suele ocurrir. La actividad física suele ser un factor clave ya que activa la circulación sanguínea y el metabolismo de los adipocitos.

Tipos de celulitis 

Para realizar el tratamiento adecuado y lograr el resultado deseado es necesario detectar la tipología. Existen varios tipos de celulitis pero la mayoría de las personas son afectadas en la zona media e inferior, principalmente al abdomen, glúteos, muslos y nalgas.

La celulitis blanda

La celulitis blanda suele aparecer a partir de los 35 años y no ocasiona dolor. Los factores que la promueven son la mala circulación, el exceso de grasa y la flacidez cutánea. Suele ocurrir en personas sedentarias o aquellas que descienden de peso bruscamente. La piel queda flácida y con un aspecto gelatinoso, sin consistencia. Se localiza en glúteos , piernas y cara interna de brazos es el tipo de celulitis más fácil de eliminar.

La celulitis dura

Por otro lado, la celulitis dura es principalmente la que se produce en jóvenes y puede aumentar al pasar los años. Su apariencia es rugosa, con hoyuelos y en muchas ocasiones suele ser acompañada de estrías y varicosidades . La piel tiende a ser tersa y sin elasticidad. Se encuentra principalmente en caderas, muslos y los glúteos.

La celulitis edematosa

La celulitis edematosa es el tipo que sólo aparece en las piernas, sobre todo en muslos y rodillas. Ésta se inicia principalmente a temprana edad aunque puede aparecer en personas de cualquier edad sobre todo después de embarazos . Suele ser causada por retención de líquidos y problemas circulatorios. Se manifiesta en forma de piernas hinchadas y doloridas. Además puede ir acompañada de signos de insuficiencia venosa como varices y problemas de drenaje linfático.

¿Cómo combatir la celulitis?

Existe una gran variedad de tratamientos estéticos para combatir la celulitis, que estimulan el sistema linfático para favorecer la circulación y expulsar las toxinas y grasas acumuladas. En los casos más graves puede ser necesario emplear métodos quirúrgicos.

Las cremas anticelulitis son un gran método que muchos pueden tener al alcance. Éstas contienen activos que rompen las cadenas lipídicas, favoreciendo la eliminación de grasas y ayudando a tonificar la piel. Las de última generación incluyen ingredientes que actúan coordinados para atacar varios frentes al mismo tiempo: combatir las células grasas, prevenir su nueva aparición y producir efecto tensor. También hay que tener en cuenta los ingredientes, cuanto mayor cantidad de cafeína o algas mejores resultados, son grandes activos anticelulíticos.

La termoterapia: tratamiento reductor

Los masajes anticelulíticos se han asentado en los últimos años como grandes combatientes. El masaje con ventosa o ‘cupping’ es un referente. Se realiza con una ventosa de masaje y un aceite o crema con textura oleosa en las zonas a tratar. Su resultado es abrir los poros y movilizar la circulación sanguínea y linfática aportando oxigeno a los tejidos.

La presoterapia: tratamiento reductor

Para quienes prefieran otro tipo de masajes existe Rollaction, que consiste en la aplicación de masajes fisio activos. Su acción se basa en la compresión y la rotura de la membrana,asi como en la oxigenación profunda expulsando así líquidos, grasa y desechos de su interior mediante la vía linfática y sanguínea. La diferencia con el masaje manual es que el equipo permite una aplicación del masaje con distintas intensidades presión homogénea y profunda durante el tratamiento ejerciendo la presión justa. Entre sus beneficios se encuentran la reafirmación, activación del metabolismo y circulación.

Mesoterapia

La electroterapia: tratamiento reductor

Por otro lado, los centros estéticos ofrecen diversos tratamientos para combatir la celulitis, que deben ser controlados y administrados por especialistas para su correcta aplicación. Uno de los más reconocidos es la mesoterapia, que consiste en inyectar pequeñas dosis de sustancias homeopáticas en la primera capa de la dermis. Ésto lo que hace es ayudar a disolver el exceso de grasa y toxinas en la zona afectada, activando así la circulación sanguínea y linfática.

La carboxiterapia 

Anti- Obesity: tratamiento reductor

La carboxiterapia es otra gran aliada en combatir la celulitis. Ésta consiste en realizar microinyecciones de dióxido de carbono (CO2) en la zona a tratar. Este gas consigue reducir las células adiposas, y así eliminar la celulitis. Al igual que la mesoterapia, es fundamental que el tratamiento sea administrado ya que las dosis varían según las necesidades del paciente.

La ozonoterapia

Radiofrecuencia corporal: tratamiento reductor

La ozonoterapia es otro de los procedimientos utilizados para eliminar la celulitis. Consiste en oxigenar los tejidos afectados mediante ozono inyectado. La infiltración de ozono se realiza mediante microinyecciones subcutáneas, lo suficientemente profundas como para alcanzar la hipodermis, que es donde reside el tejido graso. De este modo, se activa la circulación y se elimina la grasa depositada.

Radiofrecuencia corporal: tratamiento reductor

La radiofrecuencia también es una técnica utilizada frecuentemente para la eliminación de la celulitis. Aunque no es nueva, es de las que se obtienen mejores resultados. Consiste en regenerar el colágeno y mejorar la elasticidad de la piel estimulando el sistema linfático mediante calor intradérmico provocado por vibraciones. Este proceso consigue reducir los líquidos y toxinas que se encuentran en el tejido adiposo, reduciendo así la celulitis. 

Radiofrecuencia corporal: tratamiento reductor

La electroestimulación también es un procedimiento muy utilizada en el ámbito de la estética. Se aplican corrientes eléctricas mediante electrodos, contrayendo los músculos de forma controlada. Es una forma de hacer lo que se conoce como “ejercicio pasivo” y permite aumentar el tono muscular y mejorar la flacidez de los músculos. 

Por otro lado, como complemento necesario para un resultado eficaz, una buena alimentación a base de una dieta sana y equilibrada acompañada de ejercicio  ayuda a regular nuestro organismo. Aumentar el consumo de pera, piña, plátanos, huevo, jengibre y cítricos y evitar el consumo de tabaco y alcohol que favorecen la retención de líquidos, son algunas de las acciones diarias que se pueden realizar para mejorar el estado de la piel.