En los últimos años, se ha manifestado un creciente interés por la medicina oriental en Occidente, incorporando, incluso, algunos de sus elementos a nuestra rutina diaria sin que estos, en ningún caso, hayan interferido de modo negativo en nuestras vidas; de hecho, recientes estudios confirman que tanto la cultura culinaria como ciertos hábitos de salud exportados desde países como Japón o Tailandia han mejorado la vida de cientos de personas. Es por ello que hemos decido hablaros del masaje tailandés, uno de los principales pilares de la medicina tradicional de dicho país y una práctica muy extendida en Occidente a lo largo de los últimos años.
Para una correcta aplicación de este tipo de masaje, el profesional ha de apoyarse en el cuerpo del receptor, aplicando una presión firme —y rítmica— con manos y antebrazos sobre las zonas de acción. La duración de este tipo de masaje suele rondar las dos horas, dado que incluye el estiramiento de todo el cuerpo y la aplicación de presión rítmica siguiendo las líneas Sen del cuerpo. Toda parte que nos compone es importante, y para sentirnos bien del todo hemos de dedicarle tiempo: el masaje tailandés se encarga de dar un poco de cariño a cada rincón del cuerpo, ¿no te apetece liberarte de ese molesto estrés que tanto nos salpica en el día a día?
Este tipo de masaje de profundidad, centrado en el estiramiento de los músculos, se realiza con el paciente estirado en el suelo, sin necesidad de acompañar la intervención con aceites ni cremas de ningún tipo. Sus beneficios para la salud son tan amplios, que en muchos países asiáticos ya forma parte de la medicina tradicional, en sustitución de gran cantidad de fármacos y tratamientos que utilizamos a diario en Occidente para tratar lesiones, contracturas y otras molestias musculares. ¿Te imaginas que una dolencia que lleva tiempo complicándote la vida desaparece tras un agradable masaje? ¡Sigue leyendo para conocer los principales beneficios de esta práctica milenaria!

Los beneficios del masaje tailandés

Entre los muchos beneficios que puede aportar este tipo de masaje, destacan aquellos que tienen que ver con la movilidad y la flexibilidad de músculos y articulaciones; reducen con creces la inflamación de los músculos, combaten los dolores de espalda y cabeza y mejoran la circulación. Suelen utilizarse en psicología para suscitar la liberación emocional del paciente, desbloquear posibles atascos energéticos y regular el sueño, sobre todo cuando este experimenta ciertas dificultades por mor de un periodo de estrés o ansiedad. No se trata solo de mantener el cuerpo ágil y liberado, sino de que la mente, ese motor que nos mantiene conectados al mundo, sea capaz de desconectar, dándonos un merecido descanso.
Si quieres saber más sobre el masaje tailandés, o te interesa probarlo y comprobar en tus propias carnes todo esto que acabamos de contarte, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Ven y relájate: tu bienestar nos importa.